El Santuario, Signo de la Alianza de Dios con los hombres
y de los hombres entre si.
Edificado
hace alrededor de cincuenta años, con su arquitectura
neogótica implantada en este lugar al igual que en otros puntos
del país, el Santuario responde a la imagen de templo que tenía
el inmigrante.
La remodelación actual supera la imposición de un estilo
arquitectónico europeo. El santuario renovado manifiesta la
unidad entre las diversas culturas que componen la sociedad en Junín
de los Andes y toda la Patagonia Argentina , valorizando las originarias
que durante tanto tiempo fueron subestimadas. Esta regionalización
del templo no es más que el deseo de plasmar materialmente el
ruego de Jesús: “Que todos sean Uno”.
El arte, como
rostro de la historia, expresa las mejores creaciones de cada una
de las culturas presentes en nuestra tierra. A través
de los símbolos, signos imágenes utilizadas, el santuario
se convierte en un poderoso instrumento de inculturación del
mensaje evangélico. La misma fe, vivida desde tradiciones culturales
diversas, encuentra su manifestación material en el templo,
signo de la alianza de Dios con los hombres y de los hombres entre
si.
Obra del Arq. Alejandro Santana
A
la escucha de la revelación
Los tres arcos; tres
dimensiones del tiempo.
Memoria
del origen, de la acción poderosa de Dios, que ha
dado origen al pueblo de la alianza y a la fe de cada uno de los
creyentes.
Memoria de la
obra de Dios ,
es hacer memoria en la fe, de la obra salvífica del Señor.
Iniciativa
que nace de lo alto, del
amor de Dios en la historia. Ustedes son el Santuario!.
Asombro
y veneración: nos ayuda
a descubrir el misterio de la obra de Dios en el tiempo.
Acción
de gracias por la iniciativa
de Dios y nos ayuda a comprender que esta es fruto de su don.
Coparticipación
y compromiso nos
dice que al sentido de acción de gracias por nuestra vida no
debe faltar el compromiso y la solidaridad.
LUGAR
DE LA PRESENCIA DIVINA
Lugar de la
alianza, lugar
de la experiencia presente de la gracia. Lugar de la actuación
siempre nueva de la alianza. Signo de la presencia divina.
Lugar
de la Palabra. El Espíritu Santo
hace de la iglesia, santuario vivo del Señor. Tienda de Dios
entre los hombres. (Ap21,3). Edificación del pueblo de Dios.
(Cf.1Cor3,9) El Espíritu obra especialmente a través
de los signos de la nueva alianza. Llevada a una conciencia más
exacta puede agilizar el proceso de inculturación. (Cf.J.Pablo
II, Mexico).
Lugar del encuentro
sacramental; lugar
privilegiado de la reconciliación con nuestros hermanos y con
Dios en la Eucaristía.
Lugar
de la comunión
eclesial ; Regenerados
por la Palabra y los sacramentos, los que acuden al santuario de “piedras
muertas” se convierten en piedras vivas” y sí pueden realizar
una experiencia renovada de comunión de fe y santidad .
La iglesia
debe estar apoyada especialmente por una acogida adecuada a los peregrinos,
que tenga en cuenta lo específico de cada
grupo y de cada persona, las expectativas de los corazones y sus auténticas
necesidades espirituales.
Signo de esperanza: el
signo del santuario no sólo nos recuerda de dónde venimos
y quines somos; también abre nuestras miradas para hacernos
descubrir hacia donde vamos, hacia qué meta se dirige nuestra
peregrinación
en la vida y en la historia.
Invitación
a la alegría: la
esperanza que no defrauda (Cf.Rm 5,5); llena el corazón de alegría
(Rm15,13). Alegría del encuentro con los hermanos. (S.133) (
S 122) (Lc19,6).
Llamamiento
a la conversión y a la renovación :
el signo del Santuario nos atestigua que no estamos hechos para vivir
y morir, sino para vivir y derrotar a la muerte con la victoria de
Cristo.
Símbolo
del cielo nuevo y da la tierra nueva . El Santuario asume
una importancia profética,
porque es signo de la esperanza más grande, que nos orienta
hacia la meta última y definitiva, donde cada hombre será plenamente
hombre, respetado y realizado según la justicia de Dios.
Convergencia de esfuerzos: el
Santuario no es sólo
una obra humana, sino un signo visible de la presencia de Dios invisible.
En cuanto a la Presencia Divina , testimonia la fidelidad de Dios y su
acción incesante en medio del pueblo. En cuanto Profecía,
o sea evocación de la patria celestial, recuerda que no todo está cumplido,
y debe aun cumplirse en plenitud según la promesa de Dios
hacia la cual nos encaminamos.
Cf. Documento del Consejo Pontificio para la pastoral de los emigrantes e itinerantes. "El Santuario, Memoria, Presencia y Profecía del Dios Vivo"